Programar una consulta 86453532 xenia@xacbienestar.com

Propósitos de año nuevo: ¿Cómo llevarlos a cabo?

 

Al acercarse el fin de año, nos preguntamos a manera de balance, ¿qué nos faltó por hacer,? o ¿qué pudimos haber hecho mejor durante el año?, entonces surgen lluvias de ideas de cómo hacer del año nuevo el mejor,  sea a nivel laboral, familiar, social o personal. El problema surge cuando con todo el impulso, y movido por las masas y la moda del momento, elaboramos listas interminables de propósitos y hasta mencionamos que las iniciaremos todas el primero de enero; propósitos bien intencionados la mayoría de las veces, tales como, alimentarse más saludablemente, realizar deporte, actividades recreativas, iniciar una carrera universitaria o terminarla, todos estos deseos son indiscutiblemente muy apropiados para cualquier persona que se los proponga, ese no es el problema, lo es, pretender abarcar todos de una y al final no terminar ninguno o peor aún, el gas propulsor, llámese, motivación, se esfuma como el viento.

Puede que a poco más de quince días de haber iniciado este año, ya hemos dejado los propósitos de año nuevo o del todo aún no sabemos qué hacer o cómo iniciarlos; entonces, no cumplirlos, dejarlos inconclusos o no tenerlos del todo, genera frustración, enojo, insatisfacción, sentido de pérdida, auto recriminación, incomodidad, creerse incapaces, en fin, podría seguir con todas esas emociones negativas generadas por un propósito no cumplido y por las expectativas que se tuvieron del mismo. La pregunta que cabe entonces es, ¿porqué razón no terminamos o no cumplimos estos propósitos?.

  1. Nos ponemos excusas para no hacerlo, justificamos muy bien porqué no me muevo a hacer algo; en otras palabras, nos saboteamos a nosotros mismos porque no creemos poder hacerlo.
  2. Miedo a ser incomodado, esto es, todo cambio implica salir de mi sitio de confort, aquel que ya controlo y conozco a la perfección, cambiar involucra toma de decisiones, incomodarme, ajustarme, adaptarme y esto asusta y por tanto “mejor viejo conocido, que nuevo por conocer”.
  3. Comparamos nuestros propósitos con los de otras personas y si al Señor Pedro de los Palotes le fue mal, a mi me va a ir peor porque este señor sí que tenía todo planificado; nos basureamos y hacemos zancadillas porque es más fácil no hacer nada y justificarlo, que hacerlo y que no salga bien, y sin intentarlo siquiera, lo dejo en el olvido.
  4. Los propósitos o metas que establecemos no son realistas y elevamos tanto lo que queremos que cuando lo vamos a hacer, nos damos cuenta que para ser piloto de avión yo necesito saber volar un avión.
  5. Nos vamos con las puras ganas y el deseo, sin darnos cuenta que se necesita trabajar y planificar antes de cumplir la meta o propósito.
  6. Queremos muchas cosas a la vez y no priorizamos, iniciamos todo al mismo tiempo y con el mismo, las metas se desvanecen sin darnos cuenta. “el que mucho abarca, poco aprieta”.
  7. La voluntad flaquea porque todo lo anterior no se ordena, no se fijan objetivos claros y no se es realista en lo que quiero.

Hablemos entonces del ¿cómo logro cumplirlos?. Es importante antes de puntuar, tener claro que como seres humanos tenemos la capacidad de ejecutar y llevar a cabo lo que nos propongamos, siempre y cuando, tengamos un cable conectado a tierra y conozcamos nuestras habilidades y herramientas para lograr objetivos, así como, prepararnos, capacitarnos e informarnos de lo que queremos hacer. Nada nace del aire , todo requiere esfuerzo, perseverancia, constancia y coherencia. Dicho esto, puntualmente debemos:

  1. Establecer listas cortas,.
  2. Deben ser realistas y cubrir una necesidad.
  3. Preferiblemente escribirlas y no que sean notas mentales.
  4. Buscar redes de apoyo. Cómplices.
  5. No planificar nada si está cansado, de mal humor o frustrado.
  6. Llevar el control y planificar el cómo y cuándo.
  7. Ser flexible, permitirse fallar.
  8. Téngase respeto y crea en sus capacidades.
  9. Empezar de nuevo si algo sale mal y registrar los resultados.
  10. Informarse antes de ejecutar.

Por tanto, resumiendo, nuestras metas y/o propósitos deben ser significativos, específicos, medibles, informados, saber cuál necesidad cubre y deben ser rastreables, o sea, que se pueda evaluar el progreso.

“ La vida comienza donde el miedo termina”

OSHO.

                   ¡FELIZ AÑO!

Consultas:

  • Cel: 86453532

  • Oficentro Calle 41, Barrio Dent, 2do Piso, Oficina #7

  • Correo: xenia@xacbienestar.comm

  • XAC Bienestar

Día del Amor y la Amistad: Hasta qué punto trastoca las emociones

Día del Amor y la Amistad: Hasta qué punto trastoca las emociones

 

Para algunos, como en cualquier celebración, la fecha o no significa gran cosa o por el contrario significa todo y  SI o SI se tiene que tener pareja en esa fecha.

Curiosamente, y fue lo que me motivó a escribir sobre el tema; yo trabajo en horario normal este 14 de febrero; sin embargo, y es entendible, muchos pacientes “han despreciado” ese día como posible fecha de sesión.

Uno de mis pacientes en particular, al ofrecerle el 14 de febrero como siguiente fecha de sesión, muy serio me dice “Ay Doc, como se le ocurre”, yo apenada le pido disculpas y le digo, bueno pues imagino que tiene planeado celebrar el día, a lo que responde, “no Doc yo aún no tengo pareja para ese día, pero de que encuentro, encuentro”, “yo no voy a quedar como un perdedor sin pareja ese día”; estoy hablando de que se la ofrecí a 8 días del 14 de febrero. Situación que encendió todas mis luces de alarma como psicóloga.

Esta sociedad está tan fría y vacía que somete a las personas y las presiona a creer que tienen que tener “pareja” para no verse como un “perdedor” o para sentirse “aceptado” y entonces me engaño y simulo amor eterno con alguien que “apareció” de la nada o me “invento una relación”.

“El día del amor y la amistad”, “San Valentín” o el “Día de los enamorados” como quieran llamarle; como muchas fechas, se ha convertido en “comercial” para vender lo que sea y además, fecha que muchos usan como “termómetro del amor” porque dependiendo de lo que me regalen así “me ama” o así “me aprecia y valora”.

El cariño, el amor, el afecto, la amistad se demuestran todos los días y de mil formas, analicemos hasta donde hemos endurecido el término “amor” y hasta donde en verdad hemos ignorado lo realmente importante: las relaciones que nos hacen crecer, reír, soñar, madurar, divertirnos; y hablo de relaciones interpersonales en general; en la sencillez está la grandeza; amemos pero desde la transparencia y humildad y no desde la apariencia de un regalo en “San Valentín”.

Si desea celebrar este día hágalo con total libertad y entregue su amor, su amistad, su cariño, su aprecio, su agradecimiento desde el corazón, no desde lo que su bolsillo puede o no comprar. Pero sobre todo, quiérase usted mismo, respétese, valórese, y después de eso, comparta su amor con otros en “San Valentín”.

¡Celebremos la vida con nuestros seres queridos, más allá de las vitrinas!.

Consultas:

  • Cel: 86453532

  • Oficentro Calle 41, Barrio Dent, 2do Piso, Oficina #7

  • Correo: xenia@xacbienestar.comm

  • XAC Bienestar

Personas Tóxicas, aclarando el concepto.

La apertura global a la tecnología nos ha llevado al uso desproporcionado y mal intencionado en ocasiones de las redes sociales (RRSS). Me refiero a los temas de “moda” en RRSS, más específicamente, en esta ocasión, quiero referirme a las tan famosas “personas tóxicas”, muy de tendencia y pues se está etiquetando a todo aquel que no nos agrada o difiere con nuestra forma de pensar o de actuar como “tóxica”.

Aclaremos varios conceptos desde la psicología, para que en adelante no usemos mal los términos y no permitamos que se nos etiquete, porque ya per se, las etiquetas independientemente de cuál sea, no deben darse, porque limitan a quién se les marca con una, nunca y SÍ un contundente NUNCA se debe “etiquetar” a nadie por la connotación negativa que acarrea en la vida emocional de una persona y más aún si no existe el conocimiento fundamentado y es parte de la “chota” famosa del ser humano.

Es este el objetivo de este artículo, porque en tanto nos informemos, tendremos herramientas para la vida y así no dejarnos llevar por la “tendencia” en RRSS y no seguir haciendo daño a otros sin querer o ¡cuidado! queriendo.

Si bien es cierto, y siendo realistas, todos algunas vez hemos tenido que lidiar con personas negativas y manipuladoras; esas que yo llamo “personas que son una llaga abierta” que se duelen por todo y todo pero que no buscan ayuda profesional, sino que usan sus frustraciones y penas, (que dicho sea de paso todos llevamos en la espalda) para afectar a otras y así “sentirse” mejor. Las tenemos en el trabajo, familia, círculos sociales, etc. Esas son las llamadas “persona tóxicas” las que se está un rato con ellas y después se siente un peso impresionante a nivel emocional y muscular.

Este tipo de personas además de su mentalidad negativa, tienen comportamientos perjudiciales para ella misma y por supuesto para quienes le rodean; limitan las acciones del resto y hasta su desarrollo personal, a esto se le suma la capacidad de provocar emociones perjudiciales a quien les rodea. No todo es malo en este artículo, porque como psicóloga, sé que estas personas pueden cambiar y modificar su conducta, porque todos, independientemente de nuestra personalidad, hábitos o carácter podemos hacer cambios.

Estas personas en su mayoría sufren porque no encuentran la paz interna, que no les permite tener armonía con quienes le rodean;  que necesitan y creen firmemente que su forma de comportarse es la adecuada, por esto, es que necesitan ayuda y guía profesional.  Ahora, no voy a tapar el sol con un dedo, ni justificar este tipo nocivo de comportamientos, porque sé que muchas de estas personas se placen de hacer daño, de éstas es de quienes hay que apartarse para vivir en paz; las que quieran cambiar, pues a hacerlo y vivir y dejar vivir en plenitud.

No es mi intención crear un ambiente propicio para discriminar, sino más bien para reconocer características de que, o soy o me estoy convirtiendo en “persona tóxica” y buscar ayuda, o bien, tengo a mi alrededor a alguien que aprecio con estas características y poder guiarla a que busque ayuda profesional, importante aquí resaltar, que no somos nosotros como compañeros, amigos, familia, quienes tenemos que cambiarlos, es un asunto de motivar e invitar a buscar ayuda profesional; porque el cambio es real si existe la disposición, ojo, sí y sólo sí se quiere; porque podría ser ya un comportamiento patológico de la persona para hacer el mal; de esas, huya.

Les voy a hablar entonces de 6 características de estas “personas tóxicas” que le ayudarán a identificar o identificarse y buscar ayuda si es el caso.

  1. Son personas con un alto grado de egocentrismo y egoísmo, son un “yoyo” sólo hablan de sí mismas, se olvidan de su entorno; indiferentes en muchas ocasiones a las necesidades de los demás. Sus problemas o conflictos siempre serán más importantes y los de los demás son insignificantes.
  2. Rasgo muy propio de estas personas es que su discurso siempre es negativo, son los “siempre NO”, “¡uuyy!usted sabe que eso no se va a poder”, la queja es su materia prima y siempre ven todo oscuro, se centran en los problemas y nunca en soluciones. No se hacen responsables de sus actos, porque logran que el otro cumpla con sus exigencias y necesidades.
  3. Son profesionales en desanimar a quién muestre un rastro de ilusión por la vida, quitan importancia al logro de los demás, o sólo son indiferentes o más grave, rebuscan fallos en los demás para señalar y destrozar ilusiones; para rematar, son extremadamente “chismosos” y enredan todo cuánto pueden.
  4. Estas personas no poseen iniciativa propia, son plagiadores por excelencia, y se atribuyen logros que no son de ellos. Son también los abanderados de la frase “esto no me toca a mi” o del “porta a mi”( frase muy coloquial en Costa Rica, que básicamente significa, no me importa lo que pase o le suceda a usted o a mi entorno, yo relajado con mi vida que el resto da igual); tienden a aprovecharse y exprimir a las personas de buen corazón.
  5. No son personas empáticas y mucho menos solidarias con los demás; no reconocen errores, porque siempre el “otro” tiene la culpa, se molestan cuando le va bien a otros y hacen lo imposible por sabotear. Quieren poseer lo que los otros tienen bajo la ley del “mínimo esfuerzo”.
  6. Y por último son personas arrogantes y soberbias, se ensalzan a sí mismas y se creen superiores al resto por lo que no se permiten que los demás le señalen errores, humillan y ofenden con facilidad producto de sus frustraciones y pensamientos negativos.

Espero que todo lo anterior sirva para que descubramos si estamos cayendo en estas conductas o si por el contrario somos víctimas de “personas tóxicas” y que ahora sí sepamos lo que realmente es una personalidad tóxica y no andemos irresponsablemente por ahí etiquetando sin saber. De cualquier forma, recuerde buscar ayuda y /o asesoría profesional para poder tener una vida llena de bienestar y salud emocional.

 

Consultas:

  • Cel: 86453532

  • Oficentro Calle 41, Barrio Dent, 2do Piso, Oficina #7

  • Correo: xenia@xacbienestar.comm

  • XAC Bienestar

 

Padres y/o madres primerizos = temores y dudas

 

Se toma la decisión de tener un hijo, independientemente del cómo; esto no es relevante, lo realmente importante es que se tomó la decisión de tener un hijo y por ende la misma trae consigo un sin número de dudas y temores propios de la responsabilidad adquirida.

Atravesaron el proceso de espera; cualquiera que este haya sido para tener a su hijo en brazos y ahora el paso que sigue es llevarlo a casa; una vez allí, la incertidumbre de saber si se están haciendo las cosas bien nos atrapa.

Es importante en este momento conservar la calma, porque todo es nuevo y desconocido y esto genera ansiedad en el padre o madre; asesorarse, prepararse con antelación, escuchar consejos de personas más experimentadas ayuda; sobre todo cuando se hace de la mano de profesionales capacitados y personas de confianza que nos aconsejen.

La vida de un padre y/o madre primerizos cambia radicalmente a partir de la llegada del nuevo miembro; organizarse es la clave y buscar redes de apoyo que ayuden a las labores extra- nuevo integrante.

Permitan que la maravillosa experiencia de tener un hijo los envuelva y vayan aprendiendo en el camino cómo solventar las situaciones desafiantes que se presenten. Decían los abuelitos que los hijos “venían con un bollo de pan debajo del brazo”; yo siempre digo que los hijos NO vienen con manual de instrucciones por lo tanto su crianza es un asunto de “ensayo- error”; esto sin caer en la irresponsabilidad y negligencia; me refiero a que se permitan equivocarse y a la par de ello, se asesoren para poder sacar la tarea.

No existe padre y/o madre perfectos; sin embargo, cuando la decisión de tener un hijo se toma con responsabilidad y amor; la tarea se aliviana y cuando esta nueva responsabilidad nos sobrepasa; no está de más pedir asesoría profesional, porque los cambios siempre generan estrés, miedos y dudas, lo importante es pedir ayuda a tiempo para que la crianza no se convierta en tortura, sino más bien en aprendizaje y satisfacciones.

Ahora profundicemos más en el tema y pensemos qué pasa con la llegada de este nuevo integrante; supone pensar una vida junto a él, asumir el rol de padre y/o madre; pero en algunos causa desequilibrio emocional por la presión que esto significa, demanda más tiempo y energía; por tanto hay que estar preparados lo mejor que se pueda, pero como se menciona anteriormente, darse permiso para equivocarse, es parte de aprender y crecer.

Es por ello; que el padre y/o la madre deben preparar estrategias que permitan que todos los que están involucrados en esta maravillosa tarea se adapten mejor y de forma rápida al cambio; esta adaptación no debería ser un desafío lleno de miedos e inseguridades; sino más bien, percibirlo como una oportunidad de conocimiento y crecimiento.

Recomendaciones:

  • Estar atentos a tener un equilibrio entre labores propias del hijo y actividades de bienestar familiar y/o individual.
  • Planificar horarios y estrategias con ayuda de las personas involucradas en la crianza.
  • Comprender que si bien un hijo demanda más tiempo y atención; se puede seguir con las rutinas normales del día a día sin descuidarlo.
  • Se educa a un hijo desde pequeño, no subestimar la capacidad del hijo, aunque lo vea muy pequeño, son vivaces e inteligentes.
  • Estimularlo para que crezca fuerte y seguro.
  • Siga sus rutinas normales de vida e incorpore al nuevo miembro a éstas.
  • Asesórese cuando crea que no lo logra con alguna situación que se presente.
  • Recuerden que no traen manual.
  • Ante todo proporcione amor, protección y un ambiente seguro para que se desarrolle saludablemente.

“PADRES Y/O MADRES SEGUROS, EDUCAN HIJOS SEGUROS”….

Cuando  los que amamos se van…

 

Para nadie es un secreto que el único requisito para morir es estar vivos; que las separaciones conyugales existen, que los trabajos se pierden, sin embargo, no es el común que los seres humanos estemos pendientes cada día en si vamos a morir, a romper con la pareja, a perder un trabajo. Caminamos por la vida cumpliendo metas y algunos sobreviviendo con mucho esfuerzo y dejándonos llevar por el “corre, corre” diario; lo que algunos llamarían “rutina diaria”.

 

Hablemos hoy, particularmente del día en que la muerte le llega a alguien muy querido para nosotros, y ese día despertamos a una dura realidad, despertamos al difícil y doloroso momento de despedirnos de él, de ella, de ellos; el momento más doloroso para quien ya lo ha vivido; y aunque con muy buena intención, quienes nos apoyan y acompañan en ese momento nos den palabras de aliento; no existen las apropiadas para definir el dolor en ese minuto.

 

Pasan las honras fúnebres y el vacío es aún más intenso y en muchas ocasiones no entendemos porqué un día despertamos “asimilando” la partida y otro día “queremos morirnos de tristeza” y otro día “consolamos” a otros a sabiendas del dolor que llevamos; algunos días nos sentimos muy enojados con la vida, con Dios, con el ser querido que se fue sin avisar; sin que pudiéramos decirle un millón de veces más, cuánto lo amábamos y así transcurre nuestro diario vivir dentro de esta dolorosa realidad de vivir sin él o ella.

 

Ese ir y venir de emociones hasta ahora desconocidas para muchos que las están experimentando y que sentimos no podemos controlar, evidentemente tienen nombre y apellido y no es más que el proceso de duelo que estamos experimentando producto de la pérdida.

 

En psicología,  duelo es un  proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida (pérdida de un empleo, pérdida de un ser querido, pérdida de una relación, etc.). Aunque convencionalmente se ha enfocado la respuesta emocional de la pérdida o muerte, el duelo también tiene una dimensión física, de pensamiento, y de la conducta que es vital en el comportamiento humano.

 

Si bien, Duelo es el nombre de este proceso;   hay que tener en cuenta que éste  no se limita a tener componentes emocionales, sino que también los hay físicos y sociales. La intensidad y la duración de este proceso y de su vivencia serán proporcionales a la dimensión y al significado de la pérdida; y dependerá de los recursos que cada persona tenga para enfrentar una situación de duelo.

 

Sin duda, superar el duelo es complicado, por lo que la persona debe ir atravesando una serie de etapas para volver a sentirse bien. Es una experiencia muy dolorosa y cada individuo tiene una forma personal de vivirlo. Asimismo, existen varios tipos de duelo, por lo cual es complicado hablar de una secuencia de acciones a realizar para asimilar esta experiencia del mejor modo posible.

 

A través de los años se han hecho estudios de las etapas por las que pasan quienes tienen una pérdida y se han establecido 5 que no necesariamente ocurrirán en el orden en que se presentan , sin embargo, sí se pasa por cada una de ellas según la vivencia de cada individuo.  Hay quienes no requieren ayuda profesional para superar un duelo, pero hay quienes sí, un poco para comprender qué está ocurriendo o qué voy a hacer o bien librar esas mal llamadas “culpas” que atacan siempre que un ser querido muere; tales como:

  • habré hecho lo suficiente por esa persona
  • no me gustan los hospitales y no fui a visitarlo, y murió sin verme
  • discutí con el o ella días antes de su muerte
  • nunca le dije que lo amaba
  • no respeté sus últimos deseos
  • me distancié de esa persona por insignificancias y no le hablaba a pesar que la amaba.
  • no lo llevé a tiempo a un médico
  • pude haber evitado su muerte…

 

Así; podría enumerar miles de razones que llegamos a creer y sólo son un obstáculo y no permite que elaboremos de forma saludable el duelo. Es necesario entonces,  conocer cuáles son las etapas del duelo y la experiencia me ha dicho que muchos las conocen y hasta las dominan como si fuese receta médica y ese es el error que muchos cometen, porque como se dijo anteriormente, si bien es cierto todos a quienes se nos ha ido un ser querido pasamos por las etapas del duelo aún sin saber sus nombres; no es responsable dar “auto-medicación emocional”; en estos casos, por no decir que en casi todos, se debe buscar ayuda profesional como coadyuvante de la elaboración del duelo y superación de un momento tan doloroso.

 

Si usted o algún familiar cercano está pasando por una pérdida, cualquiera que ésta sea y usted observa a groso modo que pasa por las siguientes etapas sin importar el orden o tiempo de cada una y no sale adelante, está estancado en el dolor ( Negación, Ira, Negociación, Depresión y Aceptación), es el momento de buscar ayuda profesional y juntos trabajar para superar ese duelo y seguir adelante.

 

 

 

Consultas:

  • Cel: 86453532

  • Oficentro Calle 41, Barrio Dent, 2do Piso, Oficina #7

  • Correo: xenia@xacbienestar.comm

  • XAC Bienestar

 

 

Comunicación Eficiente

 

“El sistema de comunicación constituye el corazón mismo de las relaciones humanas, se puede decir que el éxito y la felicidad de cualquier interacción es susceptible de medirse en términos de la profundidad o simpleza del diálogo que se establece”

 

Comunicación:Hacer partícipe a otro de lo que uno conoce o tiene.

 

¿Qué es? Es conversar, se trata de recibir, de escuchar la información y añadir comprensión., se trata de observar, de ponerse en el lugar del otro.

 

Tipos de Comunicación

 

  1. Comunicación no asertiva: Se caracteriza por mirar al suelo cuando se habla con otro, cuesta escucharle, encorva la espalda; no se siente seguro cuando habla, utiliza frases como “quizá”, “talvez”. “yo no cuento, puedes aprovecharte de mi, mis sentimientos no importan, los tuyos son los únicos que merecen la pena ser oídos”.

 

¿Qué se logra?Tensión, cuesta solucionar problemas, no se siente bien consigo mismo, pierde oportunidades (trabajo, amigos, etc.).

 

  1. Comunicación asertiva: Es la capacidad de poder expresar lo que se siente, expresar deseos, dar su opinión sobre un hecho en el momento, sin ofender a la otra persona; se debe observar a los ojos de la otra persona, hablar fluidamente y de forma honesta.

El mensaje: “esto es lo que yo pienso, esto es lo que yo siento, así es como veo la situación”.

Objetivo: tener y conseguir respeto, pedir un juego limpio y dejar abierto el camino para el compromiso cuando se enfrenten problemas y necesidades de ambos miembros de la pareja.

 

¿Qué se logra? Resolver problemas, sentirse a gusto consigo mismo y con los demás.

 

  1. Comunicación Agresiva: Se caracteriza por la defensa de los derechos personales y la expresión de sentimientos y opiniones de manera deshonesta e inapropiada; incluye agresión verbal, anotaciones sarcásticas, comentarios rencorosos y murmuraciones maliciosas.

El mensaje:Esto es lo que yo pienso, tú eres “tonto” por pensar diferente a mi, esto es lo que yo quiero, lo que tu quieres no importa, esto es lo que yo siento; tus sentimientos no cuentan.

 

¿Que se logra? Problemas con otras personas, hacer daño a los demás, tensión, enfado, se inspira temor y no respeto.

 

 

 

Lo anterior es solamente una pincelada de lo que significa comunicar y permitir que los otros comuniquen; para nadie es un secreto que relacionarse con las personas a nuestro  alrededor y hasta con nosostros mismos no es sencillo; sin embargo, en la medida en que conozcamos y nos informemos sobre cómo hacerlo de manera respetuosa y responsable; la interacción con los demás mejorará considerablemente.

“Es imposible no comunicarse” El primero y más famoso axioma de la comunicación humana que explicado no es más que “uno No se  puede NO comunicar”. Lo que esta doble negativa significa es que no tenemos ninguna opción de decidir si nos comunicamos o no. Todo lo que digamos o hagamos se transmite como algún tipo de mensaje. Incluso si no hacemos nada, eso ya es un mensaje.

Por lo tanto;  si cree tener dificultades para comunicarse o bien para comprender lo que comunican los otros; si cree que alguna situación que está enfrentando le impide tener una correcta comunicación e interacción con los demás; le invito a que juntos busquemos soluciones eficaces y serias que le permitan seguir avanzando y disfrutar la vida sin peso extra.

 

Consultas:

  • Cel: 86453532

  • Oficentro Calle 41, Barrio Dent, 2do Piso, Oficina #7

  • Correo: xenia@xacbienestar.comm

  • XAC Bienestar

Divorcio y/o separación: ¿Qué pasa con los hijos?

 

Descubrir que la relación con la pareja no va caminando como se desea o se soñó, ya por sí solo es un golpe muy difícil de asimilar para los adultos; intentar e intentar que una relación funcione y ser felices como el primer día, en muchas parejas se vuelve insostenible, por las razones que sean, que pueden ser miles. Si ya para los adultos es de difícil manejo la idea de separación; se han puesto a pensar en aquellos “invisibles” que están la mayoría de veces en medio del “pleito”; SÍ, del “pleito”, porque la mayoría de las veces, salvo muy contadas excepciones, a esos adultos se les olvida que hay hijos de por medio por estar inmersos en resolver quién tuvo la culpa del “fracaso” y a quién le corresponde qué, incluidos los hijos, como si fuesen objetos.

 

Son dos aristas a considerar: la pareja como tal y cómo resuelven su separación y los hijos; ¿cómo manejar con ellos esta problemática, si no podemos con la nuestra como adultos?

 

Decirlo es fácil; sin embargo, está claro que el conflicto interno dada la separación es tan dolorosa, que los adultos en su mayoría, no logran ver más allá de su problema y arrastran a sus hijos en este proceso doloroso.

Los niños suelen ser los más vulnerables de la familia y por lo tanto, los que más sufren con dicha decisión. Aunque la separación sea asunto de la pareja, es inevitable que los niños estén inmersos en esta decisión. Dependerá de la actitud y apoyo de los padres salvaguardar a los hijos del sufrimiento.

La mayoría de adultos que atraviesan un proceso de separación y divorcio necesitan  evidentemente apoyo de amigos, profesionales de la salud mental, religiosos y parientes. No busquen apoyo en su hijo (a), incluso aunque parezca estar dispuesto a ofrecérselo. Los hijos, sea cuál sea su edad, no estarán preparados para hacerlo porque están en medio de dos personas que aman, no es conveniente involucrarlos a ese nivel y comprometerlos a escoger de qué lado estar.

En cuanto estén seguros de sus planes, hablen con sus hijos sobre su decisión de separarse. No existirá nunca una manera fácil de dar la noticia, de ser posible, intenten que ambos estén presentes durante la conversación. Es importante dejar a un lado los sentimientos de enojo, culpa o remordimiento antes de hablar con los hijos. Esta conversación debe adaptarse a la edad, grado de madurez y temperamento del niño(a), asegúrense de trasmitirle a sus hijos un mensaje fundamental: lo que ha ocurrido es un asunto entre su madre y su padre y ellos no son en absoluto culpables de lo ocurrido. La mayoría de los hijos se sienten culpables incluso después de que los padres se lo nieguen. Por eso es básico que los padres insistan en esta afirmación para tranquilizarlos.

Entre las principales acciones que ambos padres pueden hacer para ayudar a su hijo(a) a atravesar este difícil período, destacan las siguientes:

  • Mantener los conflictos, riñas y discusiones acaloradas, así como los comentarios sobre los aspectos legales del divorcio al margen de los hijos.
  • Reducir al mínimo la alteración de las rutinas cotidianas del niño (a).
  • Asegurarse de que ambos padres siguen implicados en la vida del niño (a).

Prepárense para contestar estas preguntas y otras similares:

  • ¿Con quién voy a vivir?
  • ¿Dónde iré al colegio?
  • ¿Tendré que cambiar de casa?
  • ¿Dónde vivirá cada uno de mis padres?
  • ¿Dónde pasaré las vacaciones y los días de fiesta.
  • ¿Podré seguir viendo a mis amigos?
  • ¿Tendré que cambiar de colegio?
  • ¿Podré seguir practicando mis actividades favoritas?, entre muchas dudas que surgirán.

Ser sincero con un hijo(a) no siempre es fácil cuando no se tienen todas las respuestas, o cuando al niño(a) le asusta la situación o se siente culpable de lo que está ocurriendo. Lo correcto es decirle lo que necesita saber cuando lo pregunta, no brindar información adicional sino es necesario.

Es por ello, que mencionamos anteriormente que son dos aristas a considerar e intervenir, porque en tanto los adultos resuelven su conflicto de pareja y su posible decisión de separación y/o divorcio; los hijos quedan sumidos en medio del conflicto. Es recomendable buscar ayuda profesional para tratar tanto el tema de la separación de los adultos como tales; así como el conflicto emocional que los hijos experimentan a raíz de la ruptura de sus padres. En muchas ocasiones, la guía de un profesional aliviana la carga y hace más sencillo enfrentar decisiones tan complejas y que afectan el núcleo familiar.

Consultas:

 

Consultas:

  • Cel: 86453532

  • Oficentro Calle 41, Barrio Dent, 2do Piso, Oficina #7

  • Correo: xenia@xacbienestar.comm

  • XAC Bienestar

 

 

 

 

 

Entendiendo la adolescencia de mi hijo (a)

Cuando un padre de familia comenta con orgullo que su hijo(a) se está acercando a la adolescencia; que está creciendo; nunca faltan comentarios poco esperanzadores de lo que les espera. Existen muchos mitos sobre esta hermosa etapa del desarrollo y por donde ya pasamos los adultos con el agravante que a se nos olvida y es ahí donde surgen las dificultades de entendimiento entre generaciones.

La adolescencia no es sólo un período de intenso desarrollo corporal, sino también de desarrollo moral e intelectual, resulta lógico y comprensible que ésta sea una etapa tumultuosa y confusa para muchos chicos y chicas.

Como padres, ustedes ya han sobrevivido a tener que levantarse a las 2:00 de la madrugada…¿por qué se les hiela la sangre cuando oye la palabra “adolescencia”?. Intentemos entenderlo.

Muchos niños dan muestras de que ya han entrado en la adolescencia al hacer un cambio espectacular en la forma en que se relacionan con sus padres. Empiezan a ser más conscientes de la manera en que los ven los demás, especialmente los demás chicos de su edad, e intentan desesperadamente “encajar” en el grupo y ser aceptados.Uno de los estereotipos más extendidos sobre la adolescencia es la del chico rebelde e indomable que se revela constantemente y le gusta llevar la contraria a sus padres.

Lo que es innegable es que la principal tarea de un adolescente, es lograr la independencia. Para que esto pueda ocurrir, los adolescentes se tienen que empezar a separar de las figuras paternas; a medida que van madurando, los adolescentes empiezan a pensar de modo más abstracto y racional.

Se están formando su propia escala de valores. Es en este punto donde se dan los conflictos entre padres e hijos porque la brecha generacional crea un obstáculo para que exista mutua comprensión. Por eso puede dar la impresión de que los adolescentes siempre parecen discrepar de sus padres o que ya no quieren pasar tanto tiempo con ellos como antes.
Probablemente sea un buen ejercicio intentar ver cuánto espacio le deja usted a su hijo para que sea él mismo, y formularse preguntas como:

“¿Soy un padre controlador?” “¿Escucho a mi hijo(a)?” o “¿Permito que sus opiniones y gustos difieran de los míos?”.

Nadie ha dicho que sea sencillo; sin embargo, no es imposible, es cuestión de seguir estos sencillos pasos como inicio:

  1. Infórmese
  2. Hable con su hijo antes de que sea tarde
  3. Póngase en el lugar de su hijo
  4. Escoja sus batallas
  5. No baje sus expectativas
  6. Informe a su hijo y manténgase informado
  7. Supervise lo que ve y lo que lee su hijo.
  8. Establezca normas apropiadas.

¿Se acabará alguna vez? Es la pregunta del millón…

A medida que vaya pasando el tiempo y su hijo se vaya aproximando al final de la adolescencia, usted notará cómo disminuyen los altibajos propios de esta etapa.
Al final, tendrá un hijo independiente, responsable y comunicativo; en tanto ustedes como padres también intenten aprender de sus hijos y vivir esta etapa con ellos, bajo un marco de respeto mutuo y sin olvidar los roles de cada quien.

Sí, ya se que están esperando un rango de edad para darse una idea de cuánto durará esta etapa. La OMS define la adolescencia como el periodo de crecimiento y desarrollo humano que se produce después de la niñez y antes de la edad adulta, entre los 10 y los 19 años; hay quienes la extienden un año o quienes dividen en pre-adolescencia y adolescencia; de la siguiente manera:
Pre-adolescencia: de los 9 a los 12 años
Adolescencia: de los 12 a los 20 años.

Por último , la adolescencia debe entenderse como un período vital del ciclo normal de todo ser humano; donde los individuos toman una dirección en su desarrollo y alcanzan su madurez sexual y emocional, apoyándose en los recursos psicológicos, emocionales y sociales que obtuvieron en su etapa anterior; por ello es de suma importancia que los padres se informen en cada etapa por la que pasan sus hijos(as) y si se les dificulta la comprensión y comunicación con su adolescente, es vital buscar asesoría y guía para ustedes como padres y para el adolescente quien es el actor principal de esta etapa del desarrollo.

¡Respiren! “TODO VOLVERÁ A LA NORMALIDAD”. Asesorarse es la clave y sobre todo amar a sus hijos siempre.

 

Consultas:

  • Cel: 86453532

  • Oficentro Calle 41, Barrio Dent, 2do Piso, Oficina #7

  • Correo: xenia@xacbienestar.comm

  • XAC Bienestar